Mostrando las entradas con la etiqueta Sociologia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Sociologia. Mostrar todas las entradas

La salida de la crisis

0 comentarios

IGNACIO SOTELO
El Pais - España
18/06/2009


Frente a la economía clásica que postulaba un ajuste automático entre producción y demanda, Marx fue el primero que se refirió a la sobreproducción para dar cuenta de las crisis. El afán de beneficio lleva a aumentar la producción hasta mucho más allá de la capacidad de compra, no de consumo, con lo que se hace patente la paradoja de que sean invendibles mercancías y servicios de los que carecen una buena parte de la población.

Cierto, Marx no llegó a confeccionar una teoría acabada de la crisis, pero en su correspondencia encontramos observaciones abundantes, tanto sobre las crisis vividas como las que vaticinaba y luego no acababan de fraguar, llegando al convencimiento de que, inherentes al modo de producción capitalista, serían cada vez más frecuentes y de mayor calado hasta terminar por derribarlo.

La socialdemocracia del último tercio del siglo XIX pudo así instalarse cómodamente a la espera de que la próxima crisis fuese la definitiva. Marx acertó en vincular las crisis periódicas al capitalismo, pero desde el supuesto de un descenso continuo del beneficio del capital no pudo prever que, al desembocar las crisis en un nuevo periodo de crecimiento económico, en vez de contribuir al derrumbe del sistema, en el fondo lo fortalecen. Después de las muchas y graves crisis vividas, los países capitalistas eran mucho más ricos a finales del XIX, permitiéndose incluso un aumento considerable de los salarios que desmentía el pronóstico de la pauperización progresiva, como factor decisivo del irremediable desplome del capitalismo.

Al no desmoronarse, se impuso el "revisionismo" de un Bernstein convencido de que si la clase obrera lograra integrarse en un Estado democrático -a fin de cuentas, el factor que hacía obsoleta la revolución- podría también beneficiarse de la inmensa capacidad de crecimiento que el capitalismo despliega.

La diferencia fundamental con la crisis de 1929 es que muy pocos conectan la actual con el fin del capitalismo. Entonces, con una Unión Soviética en rápido proceso de industrialización, una alternativa al capitalismo parecía verosímil, y para muchos incluso deseable; en cambio hoy predomina la creencia de que, antes o después, se saldrá de la crisis, arribando a una nueva etapa de prosperidad.

No ha disminuido la confianza en el orden económico establecido, ni siquiera en las instituciones financieras responsables de la catástrofe. Lo explicaría una segunda diferencia fundamental: el mundo desarrollado es hoy incomparablemente más rico que el de los años treinta.

Desde la altura alcanzada resultan soportables los descensos previsibles en el nivel de vida de

los distintos sectores sociales, incluso de los más bajos, sobre todo en la Europa comunitaria, donde gozamos de una amplia protección social.

Con la recesión de 1929 cabía pensar que la idea de un desarrollo equilibrado del capitalismo había perdido credibilidad. La nueva reflexión keynesiana se centró en el paro -un desequilibrio constante entre recursos disponibles y recursos ocupados, que constituye una de las grandes lacras, y el mayor lastre, del capitalismo- y en las medidas que habría que tomar para acelerar la salida de las crisis periódicas, debidas a que, mientras se obtenga ganancia en la fabricación de una mercancía, aumentará la producción hasta superar con mucho la demanda. Un plazo de tres a cinco años calculaba Keynes que se necesita para recuperar la "eficiencia marginal del capital". Obsérvese que el crítico inglés del laisser faire también explica las crisis por la sobreproducción, pero, a diferencia de Marx, su sentido no es la destrucción del capitalismo, sino restablecer las condiciones para que funcione. Con todas sus ventajas -la mayor, su enorme capacidad de producir riqueza-, el capitalismo, sin embargo, no marcha sin una intervención reguladora impuesta desde fuera.

En los años ochenta resurge la economía neoclásica, empeñada de nuevo en que el mercado se autorregula, con lo que vuelve a cuestionarse la inestabilidad inherente al sistema, y con ella el keynesianismo. Por un lado, la crisis desaparece del horizonte, y con ella todas las medidas para combatirla; por otro, el paro se reduce a una dislocación coyuntural que se soluciona acoplando los salarios al mercado.

Aunque no faltaron voces anunciando lo que se nos venía encima -no todos los economistas eran ni son neoliberales-, las instituciones bancarias y sobre todo los Gobiernos quedaron fascinados por una "ciencia económica" que, a la vez que legitimaba los intereses de los pudientes, parecía favorecer a todos con unos índices de crecimiento fabulosos. Se silenciaron las voces de alarma, arrojando a Marx y a Keynes al basurero de la historia. Disentir de la economía neoliberal no era más que señal manifiesta de ignorancia. Efectivamente, la crisis cogió de sorpresa a todos los que habían creído en la autorregulación de los mercados, y en primer lugar a los Gobiernos, sus más obtusos defensores.

Se comprende que la primera reacción se insertase en la ideología dominante. El ministro de Hacienda de Estados Unidos, Hank Paulsen, que provenía del mundo de las finanzas, convencido de que el mercado haría las correcciones oportunas, permite que el Lehman Brothers quiebre en septiembre de 2008. A los pocos días la amenaza de bancarrotas en cadena de innumerables instituciones bancarias destroza en un instante toda la ideología neoliberal del mercado.

No se divisa otra salida que el Estado aporte cantidades ingentes para salvar el sistema, llegando hasta romper el último tabú de nacionalizar la banca, si fuera preciso. Y lo más sorprendente es que a pocos sorprende que la mayor parte de la sociedad haya asumido las ingentes ayudas a los bancos y a las grandes empresas, que ahora reclaman las medianas y las más pequeñas, con tal de salvar un capitalismo que ya muy pocos ponen en tela de juicio.

Retornan algunas medidas de la política keynesiana de superación de la crisis, dirigidas a aumentar con fuertes inversiones públicas la demanda, a cuyo fin se tolera un altísimo endeudamiento que, sin embargo, se rechaza para subir los salarios y las prestaciones sociales, que acrecentarían también el consumo interno.

El desequilibrio social, como no cabría esperar otra cosa, marca también las medidas anticrisis. La política que hasta ahora se ha puesto en marcha, por muy distinto que a veces sea el discurso, pretende que a la salida del túnel el capitalismo se mantenga como hasta ahora, con un mínimo de regulaciones gravosas que, en todo caso, se espera que sean temporales, descartando cualquier política de empleo que implique el control social de las inversiones. Tan lejos no llega el keynesianismo remozado.

Mientras el Gobierno español se esfuerza en aplicar un keynesianismo bastante descafeinado, pero que recupera elementos perdidos de la socialdemocracia, uno no sale de su asombro al comprobar que el PP, proponiendo más de lo mismo, no haya logrado desprenderse ni un ápice del neoliberalismo que nos ha llevado al desastre: recorte del gasto público, recalcando los peligros del endeudamiento estatal, aunque no por ello deje de apoyar las ayudas a los bancos y las empresas; rebajar los impuestos para aumentar consumo e inversiones, en vez de subir los salarios y los gastos sociales; reforma laboral que facilite el despido para luego poder contratar a la baja un mayor número de desocupados... El PP sigue confiando en el mercado sin plantear siquiera la cuestión clave, qué política económica habría que poner en marcha para cambiar el modelo productivo.

Ignacio Sotelo es catedrático excedente de Sociología.

Talcott Parsons

0 comentarios

Talcott Parsons

(1902-1979)

Talcott Parsons nació en Colorado Springs, Colorado, en 1902. Procedía de una familia religiosa e intelectual; su padre fue ministro eclesiástico, profesor y, posteriormente, presidente de una pequeña universidad. Parsons se licenció en Amherst Collage en 1924 y realizó sus cursos de doctorado en la London School of Economics. Al año siguiente se trasladó a Heidelberg, Alemania. Max Weber pasó una buena parte de su carrera académica en Heidelberg, y si bien hacía cinco años que había muerto cuando llegó Parsons, aun podía sentirse su influencia: su viuda continuaba convocando reuniones en su casa, a las que asistía Parsons. La obra de Weber influyó enormemente en Parsons, quien escribió en Heidelberg su tesis doctoral, dedicada, en parte a analizar las ideas de Weber.

Parsons se convirtió en tutor en Harvard en 1927 y aunque cambió varias veces de departamento, permaneció allí hasta que le sobrevino la muerte en 1979. No progresó en su carrera rápidamente ya que no logró el estatuto de profesor permanente hasta 1939. Dos años antes de esta fecha había publicado The Structure of Social Action (La Estructura de la Acción Social), libro que no sólo daba a conocer los teóricos de la sociología más relevantes como Weber a un sinnúmero de sociólogos, sino también sentaba las bases para el desarrollo de su propia teoría.

Tras la publicación de esta obra, el progreso académico de Parsons se aceleró. Le nombraron director del Departamento de Sociología de Harvard en 1944 y dos años más tarde formó y dirigió el nuevo departamento de Relaciones Sociales, que englobaba no sólo a sociólogos sino también a una variedad de otros científicos sociales. En 1949, le eligieron presidente de la American Sociological Association. Durante los años cincuenta y principios de los sesenta publicó obras como The Social System (El Sistema Social -1951-) y se convirtió en la figura más destacada de la sociología estadounidense.

Sin embargo, a finales de los años sesenta la naciente ala radical de la sociología estadounidense comenzó a atacar a Parsons. Le calificaron políticamente de conservador. También su teoría fue considerada muy conservadora y poco más que un esquema sofisticado de categorización. Pero durante la década de 1980 resurgió el interés por la teoría parsoniana no sólo en Estados Unidos, sino también en muchos otros países del mundo. Holton y Turner fueron los que más lejos llegaron al afirmar que “la obra de Parsons…representa una aportación a la sociología más poderosa que la de Marx, Weber, Durkheim y la de cualquiera de sus seguidores contemporáneos”. Además, las ideas de Parsons influyen no sólo en los pensadores conservadores, sino también en los teóricos neomarxistas, especialmente en Jurgen Habermas.

George Ritzer: Teoría sociológica moderna.

Max Weber

0 comentarios

Max Weber

Al igual que Marx, Max Weber (1864-1920) no puede ser etiquetado únicamente como sociólogo, ya que sus intereses y preocupaciones se extendieron a diversas disciplinas. Nacido en Alemania, donde desarrolló gran parte de su carrera académica, Weber tenía una vasta cultura. En sus obras abordó la economía, el derecho, la filosofía y la historia comparativa, además de la sociología, y gran parte de su trabajo se centró también en el desarrollo del capitalismo. Como otros pensadores de su tiempo, intentó comprender el cambio social. Estuvo influido por Marx pero fue también muy criticado con algunas de sus principales ideas. Rechazaba la concepción materialista de la historia y consideraba que los conflictos de clase eran menos relevantes de lo que suponía Marx. Para Weber los factores económicos son importantes, pero el impacto de las ideas y los valores sobre el cambio social es igualmente significativo.

Weber dedicó algunas de sus obras más influyentes al análisis de lo que diferenciaba la sociedad y la cultura occidentales de otras grandes civilizaciones. Estudió las religiones de China, la India y Oriente Medio y con estas investigaciones hizo aportaciones clave a la sociología de la religión. Tras comparar los sistemas religiosos dominantes en China y la India con los occidentales, Weber llegó a la conclusión de que ciertos aspectos de la doctrina cristiana habían tenido un papel fundamental en la aparición del capitalismo. Al contrario que en Marx, esta perspectiva no surgía únicamente de las transformaciones económicas sino que, para Weber, las ideas y valores culturales ayudan a que se constituya una sociedad y conforman nuestras acciones individuales.

La interpretación weberiana de la naturaleza de las sociedades modernas y de las razones de la difusión mundial de las formas de vida occidentales también contrasta sustancialmente con la de Marx. Según Weber, el capitalismo –una forma característica de organizar la actividad económica- no es más que uno de los muchos factores importantes que constituyen el desarrollo social. El impacto de la ciencia y de la burocracia son factores que subyacen en el capitalismo y que, en cierto modo, son más importantes que él. La ciencia ha conformado la tecnología moderna y seguirá haciéndolo en el futuro, mientras que la burocracia es la única forma de organizar eficazmente a grupos numerosos de personas y, por tanto, seguirá expandiéndose inevitablemente con el desarrollo económico y político. Weber describió el conjunto constituido por los avances científicos, la tecnología moderna y la burocracia como racionalización, es decir, la organización de la vida social y económica según principios de eficacia y basándose en conocimientos técnicos.

Anthony Giddens: Sociología.

Karl Marx

0 comentarios

Karl Marx

Las ideas de Karl Marx (1818-1883) contrastan vivamente con las de Comte y Durkheim pero, como ellos, intentó explicar los cambios sociales que estaban ocurriendo durante la Revolución industrial. Cuando era joven sus actividades políticas le ocasionaron problemas con las autoridades alemanas y, después de una breve estancia en Francia, se exilió definitivamente en Gran Bretaña. Los trabajos de Marx cubren diversas áreas e incluso sus críticos más severos consideran que su obra tiene una enorme relevancia para el desarrollo de la sociología. Gran parte de su obra se centra en cuestiones económicas pero, considerando que siempre trató de conectar los problemas económicos con las instituciones sociales, su obra está llena de interesantes observaciones sociológicas.

La perspectiva teórica de Marx se basa en lo que él llamó la concepción materialista de la historia. Según este enfoque (que se opone al de Durkheim), las principales causas del cambio social no son las ideas o los valores de los seres humanos. Por el contrario, el cambio social está primordialmente inducido por influencias económicas. El conflicto entre las clases sociales –ricos frente a pobres- constituye el motor del desarrollo histórico. En palabras de Marx: “toda la historia humana hasta el presente es la historia de las luchas de clases”.

Aunque escribió sobre distintos períodos históricos, Marx se centró en el cambio en la época moderna. Para él, las transformaciones más importantes de este período están vinculadas al desarrollo del capitalismo, sistema de producción que contrasta radicalmente con los anteriores órdenes económicos de la historia, ya que conlleva la producción de bienes y servicios para venderlos a una amplia gama de consumidores. Los que poseen el capital –fábricas, maquinaria y grandes sumas de dinero- conforman una clase dominante. El resto de la población constituye una clase de trabajadores asalariados, o clase trabajadora, que no posee los medios para su propia supervivencia y que, por tanto, debe buscar los empleos que proporcionan los que tienen el capital. En consecuencia, el capitalismo es un sistema de clases en el que el conflicto entre éstas es constante.

Para Marx, el capitalismo será reemplazado en el futuro por una sociedad sin clases, sin grandes divisiones entre ricos y pobres. Con esto no quería decir que fueran a desaparecer todas las desigualdades entre los individuos sino que la sociedad no estará dividida entre una pequeña clase que monopoliza el poder económico y político y una gran masa de personas que apenas se beneficia de la riqueza que genera su trabajo. El sistema económico pasará a ser de propiedad comunal y se establecerá una sociedad más igualitaria que la actual

La obra de Marx ha tenido una influencia trascendental en el mundo del siglo XX. Hasta la reciente caída del comunismo soviético, más de un tercio de la población de la tierra vivía en sociedades cuyos gobiernos se consideraban herederos de sus ideas. Además, muchos sociólogos se han visto influidos por su concepción de las clases y de las divisiones que ocasionan.

Anthony Giddens: Sociología.

EMILE DURKHEIM

0 comentarios

Las obras del autor Emile Durkheim (1858-1917) han tenido una influencia más duradera en la sociología moderna que las de Augusto Comte. Aunque recogió algunos elementos de la obra de éste, Durkheim consideraba que la mayor parte de sus trabajos eran demasiado especulativos y vagos y que no había logrado lo que se había propuesto: darle a la sociología una base científica. Según Durkheim, para llegar a ser científica, la sociología debía estudiar hechos sociales, es decir, aspectos de la vida social -como el estado de la economía o la influencia de la religión- que configuran nuestras acciones individuales. Creía que debíamos estudiar la vida social con la misma objetividad con que los científicos se ocupan de la naturaleza. El primer principio de la sociología para Durkheim era el famoso “Estudia los hechos sociales como si fueran cosas”. Con ello lo que quería decir era que la vida social puede ser analizada con el mismo rigor que los objetos o acontecimientos de la naturaleza.

Al igual que los demás fundadores de la sociología, a Durkheim le preocupaban los cambios que en su época estaban transformando la sociedad y creía que lo que la mantiene unida son los valores y costumbres compartidos. Su análisis del cambio social se basaba en el desarrollo de la división del trabajo (el aumento de las diferencias complejas entre las distintas ocupaciones). Para Durkheim este proceso estaba desplazando cada vez más a la religión como principal núcleo de cohesión de la sociedad. A medida que se expande la división del trabajo, las personas se van haciendo más dependientes de los demás, porque cada una de ellas necesita bienes y servicios que le proporcionan los que realizan otras ocupaciones. Según Durkheim, los procesos de cambio en el mundo moderno son tan rápidos e intensos que crean grandes trastornos sociales, que él vinculaba con la anomia, una sensación de falta de objetivos y de desesperación producida por la moderna vida social. Los controles y normas morales tradicionales que solía proporcionar la religión han sido prácticamente destruidos por el desarrollo social moderno y ello deja a muchos individuos de las sociedades modernas con el sentimiento que su vida cotidiana carece de sentido.

En uno de sus más famosos estudios (1952, publicado originalmente en 1897) Durkheim analizó el suicidio, fenómeno que parece un acto puramente personal, resultado de una profunda infelicidad del individuo. Sin embargo, Durkheim señala que los factores sociales tienen una influencia decisiva en el comportamiento suicida, siendo la anomia una de dichas influencias. Las tasas de suicidio señalan, año tras año, una pauta regular que ha de explicarse sociológicamente. Se pueden poner muchas objeciones a este estudio de Durkheim, pero continua siendo una obra clásica que aún mantiene su importancia para la sociología actual.

Fuente: Anthony Giddens: Sociología.

Talcot Parsons: El sistema social

0 comentarios

Talcott Parsons, desarrolló el sistema del funcionalismo estructural, para cuya comprensión es indispensable su esquema denominado AGIL.

Las siglas AGIL se corresponden con lo que Parsons consideraba cuatro imperativos funcionales necesarios en todo sistema:
- A: Adaptación; todo sistema debe abarcar las situaciones externas. Debe adaptarse a su entorno y adaptar el entorno a sus necesidades.
- G (Goal attainment): Capacidad para alcanzar metas; un sistema debe definir y alcanzar sus metas fundamentales.
- I: Integración; El sistema debe regular la interrelación entre sus componentes. También debe controlar la relación entre los otros imperativos funcionales; A, G y L
- L: Latencia (mantenimiento de patrones); un sistema debe proporcionar , mantener y renovar la motivación de los individuos y las pautas culturales que lo integran.


El sistema de la acción social de Parsons, muy influído por weber, , se divide en cuatro subsistemas que se corresponden con las partes del esquema AGIL:
1. Sistema social (Integración)
2. Sistema cultural (Latencia)
3. Sistema de la personalidad (Capacidad para alcanzar metas)
4. Organismo conductual (Adaptación)

En su análisis, los sistemas inferiores proporcionan las condiciones que requieren los sistemas superiores, y los sistemas superiores controlan al los que están en un nivel inferior en la jerarquía. El funcionalismo estructural se establece con los siguientes supuestos:
- Los sistemas tienen como característica el orden e interdependencia de las partes
- Tienden hacia un orden o equilibrio que se mantiene por sí mismo
- Los sistemas pueden ser estáticos o entrar en un proceso ordenado de cambio.
- Un parte del sistema influye en la forma que adoptan las otras partes.
- Los sistemas mantienen límites con sus ambientes.
- La distribución e integración son procesos fundamentales para el equilibrio de un sistema
- Los sistemas tienden al automantenimiento.

El sistema social
Parsons contempla el sistema social como un sistema de interacción, como unidad básica del sistema utiliza el concepto rol-estatus. El estatus hace referencia a una posición en el sistema estructural y el rol a lo que hace el actor en esa posición. Se considera al actor como un conjunto de estatus y roles. Parsons definió una serie de prerrequisitos funcionales de todo sistema social:
1. Los sistemas sociales deben estar estructurados de manera que sean compatibles con otros sistemas
2. El sistema social debe contar con el apoyo de otros sistemas
3. Debe satisfacer una parte significativa de las necesidades de los actores
4. Debe fomentar en sus miembros una participación suficiente
5. Debe ejercer control sobre las conductas potencialmente desintegradotas
6. Si surge un conflicto lo debe controlar
7. Requiere un lenguaje para poder sobrevivir

Para la integración del sistema social es necesario que se internalice en el individuo una serie de normas y valores, por medio de las cuales se realice un proceso eficaz de internalización que llegue a convertirse en parte en la conciencia de los actores. De este modo, cuando los actores persiguen sus intereses particulares, sirven a la vez a los intereses generales.

La socialización se define como un proceso conservador en el que las disposiciones de necesidad unen a los niños con el sistema social. Parsons considera esta socialización como una experiencia que dura toda la vida, aunque debe complementarse con experiencias socializadoras más específicas. Además de la socialización, el control social constituye un sistema de defensa complementario del sistema social; aunque un sistema funciona mejor cuanto menos recurre al control social.. El sistema debe tolerar cierta desviación para así proporcionar oportunidades de rol que permita expresar una serie de personalidades sin amenazar la integridad del sistema.
Un sistema social muy importante es la sociedad, que para Parsons tiene cuatro subsistemas que emanan de las unciones AGIL:

- La economía (A); es el subsistema que cumple la función de la adaptación de la sociedad al entorno mediante el trabajo, la producción y la distribución
- La política (G); busca el logro de metas mediante la persecución de objetivos sociales y la movilización de recursos para este fin
- La comunidad societal ( I ); realiza la función de integración, se ocupa de coordinar las partes de la sociedad.
- El sistema fiduciario (L); es decir, las instituciones socializadoras, cumple la función de latencia al ocuparse de la transmisión de la cultura, las normas y los valores.
Todos estos sistemas y subsistemas conforman la sociedad, considerada como una colectividad relativamente autosuficiente cuyos miembros pueden satisfacer todas sus necesidades individuales y colectivas y vivir dentro de su marco.

Max Weber - La etica protestante y el espiritu del capitalismo

0 comentarios

DATOS BIBLIOGRÁFICOS


  1. NOMBRE: MAX WEBER


  1. LIBRO: LA ETICA PROTESTANTE Y EL ESPIRITU DEL CAPITALISMO


  1. CAPITULO: INTRODUCCIÓN, I CONFESIÓN Y ESTRUCTURA SOCIAL,
    II EL ESPIRITU DEL CAPITALISMO


  1. EDITORIAL: PENINSULA, BARCELONA, 1975


  1. ANTECEDENTES DEL AUTOR:

Economista y sociólogo alemán, conocido por su análisis sistemático de sociología política y del desarrollo del capitalismo y la burocracia.

Weber nació el 21 de abril de 1864 en Erfurt, y estudió en las universidades de Heidelberg, Berlín, y Gotinga. Letrado en Berlín (1893), enseñaría Economía en las universidades de Friburgo (1894), Heidelberg (1897) y Munich (1919). Fue editor, durante algunos años, del Archiv für Sozialwissenschaft und Sozialpolitik, publicación alemana de sociología. Poco antes de su fallecimiento, formó parte de la delegación alemana que negoció la paz en Versalles y también participó de la comisión redactora de la Constitución de Weimar.

Queriendo refutar el determinismo económico de la teoría marxista, Weber combinó su interés por la economía con la sociología, en un intento de establecer, a través de un estudio histórico, que la relación causa-efecto histórica no sólo dependía de variables económicas. En una de sus obras fundamentales, la ética protestante y el espíritu del capitalismo, intentó demostrar que los valores éticos y religiosos calvinistas habían ejercido una importante influencia en el desarrollo del capitalismo. Volvió sobre este tema en sus últimos libros, al estudiar las religiones asiáticas y concluir que las ideas religiosas y filosóficas imperantes en las culturas orientales habían impedido el desarrollo del capitalismo en estas sociedades, a pesar de la existencia de factores económicos favorables para que se produjera dicha evolución. Otras obras esenciales son Economía y Sociedad (publicada póstumamente en 1921) y El político y el científico.






Weber al comenzar su trabajo hace una reflexión sobre el desarrollo intelectual del ser humano, específicamente realiza una comparación de este desarrollo entre la sociedad occidental y la oriental, colocando a la primera con una evolución más avanzada en el conocimiento que la sociedad oriental, tomando como fundamento la aparición de la filosofía, la teología, el derecho, el derecho canónico, la química racional, la bioquímica, el uso de la matemática en la astronomía, el desarrollo de la arquitectura, las universidades, etc. Siendo estas disciplinas desconocidas en la sociedad oriental o sólo existiendo atisbos de ellas, en otras palabras Weber dice que “sólo en occidente hay ciencia en aquella fase de su evolución que reconocemos como válida” (P.5) y este análisis es muy importante, ya que es la base del desarrollo de su trabajo sobre el capitalismo, ya que este no es un sistema que nace de la nada, sino posee antecedentes intelectuales e históricos que lo conforman.

Esta evolución cultural no sólo se ha desarrollado en el área de las ciencias, también ha tocado profundamente el desarrollo de las naciones en su vida política cotidiana a través de la inclusión del funcionario especializado que da vida al Estado moderno, las leyes, el parlamento, una Constitución, las corporaciones políticas, los partidos políticos, etc. “Y lo mismo ocurre con el poder más importante de nuestra vida moderna: el capitalismo” (P.8), del cual están asociados el afán de lucro y la tendencia a enriquecerse, elementos que Weber reconoce que han existido durante toda la historia y que también están presente en los comerciantes de oriente. Estos factores en occidente se desarrollaron finalmente de una manera distinta ya que junto al negocio siempre estaban asociados otros elementos como el uso de la violencia (guerra, piratería, etc.), la especulación desorganizada y la inversión bajo la probabilidad irracional, etc.

En occidente el capitalismo tomo otra forma en el cual, dejando atrás lo elementos mencionados anteriormente, adopta una organización racional-capitalista del trabajo formalmente libre, “que calcula las probabilidades del mercado y no se deja llevar por la especulación irracional o política” (P.13), debido a dos factores que se dieron en Europa como son “la separación de la economía doméstica y la industrial y la consiguiente contabilidad racional” (P.13), esta separación no se realiza de manera rudimentaria como en décadas anteriores o como en otros lugares del mundo, sino que existe una separación jurídica del patrimonio industrial y del patrimonio personal. Otro elemento mencionado por Weber dentro del desarrollo del capitalismo es la “comercialización”, vinculado a la adquisición de los títulos de crédito y en la especulación de la bolsa. Toda esta organización permite la aparición de la burguesía y del proletariado como clase, situación que no se había dado anteriormente bajo ninguna organización económica existente en el mundo y que da paso a la lucha de clases “que caracteriza la existencia del socialismo” (P.15).


Confesión y estructura social

Uno de los primeros planteamientos que debemos tener en cuenta es el “carácter protestante tanto de la propiedad y empresas capitalistas” (P.27). En los estudios del Reich de Weber observa que los territorios más ricos son donde habitan más protestantes, debido a que la reforma no significaba sólo una eliminación del poder eclesiástico, sino una sustitución de este poder. Otro fenómeno estudiado es que la población católica prefiere para sus hijos una formación escolar humanista, mientras que los padres protestantes prefieren una educación profesional ligados a las profesiones burguesas, debido a que los protestantes siempre (siendo mayoría o minoría) “han mostrado singular tendencia hacia el racionalismo económico” (P.32). Weber al observar esta situación decide estudiar el por qué se sucede este fenómeno, tomando como tesis previas la constante postura católica de alejamiento del mundo, de rechazar el materialismo, de buscar más altos ideales.

Dos factores que dieron como resultado esta situación sería la persecución religiosa de los católicos en contra de las herejías calvinistas (formado por una gran cantidad de comerciantes) que propugnaba los elementos necesarios para el desarrollo del mercado y por otro lado el amor (supuesto) al mundo más o menos capitalista.


El espíritu del capitalismo

Weber no plantea dar una definición del espíritu del capitalismo, ya que considera que no sería adecuado realizar tal tarea, más bien lo que hay que definir es el objeto de estudio, que en este caso sería el “espíritu”, del cual toma de un documento de Benjamín Franklin los siguientes principios:

El tiempo es dinero: con el trabajo es posible ganar diariamente dinero y que no sería posible ganar si se pasara el tiempo holgazaneando o gastando gran parte de este en pasear.

El crédito es dinero: a través del crédito se puede reunir más dinero a través del pago de la deuda y de los intereses.

El dinero es fértil y reproductivo: el dinero puede ser invertido y este puede producir dinero, y este invertido produce más dinero. El que es buen pagador puede recibir a futuro nuevos préstamos.

Hay que ser puntuales y justos con el dinero, entregarlos en el momento acordado, ya que el enojo de un amigo podría provocar dejar de recibir dinero futuro.

Las más insignificantes acciones pueden influir sobre el crédito de los hombres, hay que mostrarse siempre como un hombre honrado y cuidadoso.

De esto podemos concluir que el capitalista debe siempre buscar el enriquecimiento hasta cuando sea posible y que debe poseer una actitud de vida digna, situación que podría convertirse en simple utilitarismo, ya que comportarse de tal manera tendría como objetivo final sólo el bien personal, de esa actitud se desprende el trabajo profesional y el que trabajo en contra de estas normas es eliminado de la lucha económica o si el trabajador no puede adaptarse a ellas se queda sin trabajo. “El capitalismo actual, educa y crea por la vía de la selección económica los sujetos que necesita” (P.50), es decir los trabajadores y empresarios deben poseer ciertas características útiles para el sistema, como la disciplina.

El capitalismo para imponerse debió luchar contra el estilo de vida que estaba sometido a una ética determinada (tradicionalismo), la imposición del salario como medio de pago, el bajo rendimiento laboral (con mayor sueldo, trabajaba menos), que fue combatido con la idea del lucro.

Finalmente el protestantismo sería sólo una anticipación de la vida racionalista.

Opinión o temas no comprendidos

Opinión: Creo que este tema es muy interesante para el estudio de la sociedad actual, ya que contiene elementos esenciales para desarrollar una investigación, como son la idea de objeto de estudio, de citar autores y de utilizar cifras para conformar ideas.

Por otra parte el tema de la religión y de cómo esta afecta profundamente la vida social de la humanidad, es esencial para comprender ciertas cosas y para seguir comprendiéndolas, más aun considerando ideas más actuales que utilizan a la religión como elemento característico de la cultura de la civilización o como foco de posibles conflictos dentro de un país o también en el sistema internacional. Finalmente detrás de la religión no sólo hay un intención proselitista o teológica, sino que también hay un interés mayor y mucho más profundo que es el de imponer un estilo de vida y un tipo de sociedad.

Anthony Giddens: Sociología

1 comentarios

DATOS BIBLIOGRÁFICOS

A) NOMBRE: ANTHONY GIDDENS

B) LIBRO: SOCIOLOGÍA, 810 PAG.

C) CAPITULO: 1 ¿QUÉ ES LA SOCIOLOGÍA? PP. 27 – 42

D) EDITORIAL ALIANZA, MADRID, 1998.

E) ANTECEDENTES DEL AUTOR:

Giddens es un sociólogo británico, licenciado en psicología y sociología en la Universidad de Hull en Inglaterra, con una maestría en la London School of Economics and Polítical Science (la cual dirigió desde 1997 hasta el 2003) y un doctorado en la Universidad de Cambridge.

El trabajo de Anthony Giddens ha sido reconocido debido a sus trabajos y a sus novedosas propuestas en la sociología y la política, en la cual ha defendido la llamada tercera vía o socialdemocracia, siendo asesor del Primer Ministro Tony Blair (Partido Laborista, partido al que también ha defendido Giddens en debates políticos públicos) e inspirando a gobernantes como Bill Clinton. Giddens ha escrito 34 libros y más de 200 artículos, de los cuales destacan Sociología (1982), el estado nación y la violencia (1985), teoría social y sociología moderna (1987), consecuencias de la modernidad (1990), la transformación de la modernidad (1992), más allá de la izquierda y la derecha (1994), en defensa de la sociología (1996), la tercera vía: la renovación de la democracia (1998).

Giddens ha sido condecorado debido a su trayectoria por el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales (2002), la orden cruz del sur de Brasil y la gran cruz de la Orden del Infante don Henrique de Portugal. Posee más de 13 doctores honoris causa y ha sido profesor en diversas universidades como Boston, Harvard, Nueva York, Soborna, Berkeley.



“La SOCIOLOGÍA es el estudio de la vida social humana, de los grupos y sociedades” (P.27). Giddens comienza su texto con esta definición de sociología, pero no con la idea de querer pretender dar sólo esta definición a la sociología, sino más bien de partir por aquí para mostrar que la disciplina se debe de enfocar en su estudio a determinar ciertas cuestiones importantes para la vida humana presente, que vienen predeterminadas por el pasado y que se proyectan a un futuro, por lo mismo Giddens coloca como una de las primeras interrogantes y además como primordiales el “¿Cómo surgió este mundo? ¿Por qué son nuestras condiciones de vida tan diferentes a las de nuestros antepasados? ¿Qué direcciones tomará el cambio en el futuro?” (P.27).

Tal como podríamos pensar, la sociología abarca un gran espectro dentro de la vida humana, por lo mismo Giddens escribe sobre el ámbito de la sociología (objeto de estudio), que para entender los grandes cambios de la sociedad humana considera importante abocarse en situaciones concretas y específicas como: el amor entre las parejas o tomarse un café en la mañana, pero que hay que tener varias cosas en cuentas. Una de las primeras es la historia, ya que considera que todo estudio sobre un hecho social debe tomar en cuenta que la “concepción (del hecho social) es fruto de muy diversas influencias sociales e históricas” (P.29) y que no debemos asumir las experiencias sociales como intrínsecas de la vida humana.

Un segundo elemento que debemos tomar en consideración para el estudio en la sociología es la imaginación, que en sociología es la capacidad de “pensar distanciándonos de las rutinas familiares de nuestra vida cotidiana, para poder verlas como si fueran algo nuevo” (P.29), es decir la capacidad de abstraernos del hecho estudiado y verlo como algo nuevo, esto fue denominado por Wright Mills como imaginación sociológica.

Como tercer aspecto a considerar es la estructura social, que determina muchos de nuestras decisiones, inquietudes o problemas; que si estos sólo afectan a un individuo es algo meramente personal (vida privada), pero si el mismo problema afecta a muchas más personas (problema estructural) este “es un asunto público que tiene que ver tiene que ver con amplias tendencias sociales” (P.31) y que “el ambiente social del que procedemos tiene mucho que ver con el tipo de decisiones que creemos apropiadas” (P.32). A un ha sido, Giddens es claro en determinar que este elemento es sólo una variable y no una condicionante en nuestro comportamiento, ya que poseemos nuestra propia individualidad y somos capaces de crearla. Debido a esto la sociología debe estudiar la “conexión que existe entre lo que la sociedad hace de nosotros y lo que hacemos de nosotros mismos” (P.32).

Teniendo todos elementos previos podemos enfocarnos en las acciones de las personas (o grupos de personas), es decir podemos estudiar la motivación de una acción determinada o lo que pretenden lograr con esa acción. Poseyendo esto podemos establecer si sus consecuencias son deseadas o no deseadas y estas acciones son las que producen por una parte la reproducción social y por otra la transformación social. “El primer concepto se refiere a cómo las sociedades siguen funcionando a lo largo del tiempo, mientras que el segundo se ocupa de los cambios que sufren” (P.33).

La sociología nace a principios del siglo XIX, motivado por los grandes cambios producidos por la revolución francesa (1789) y la revolución industrial, que hicieron cambiar las formas de vida tradicionales y provocar una revisión para entender esta nueva forma de vida, que también motivó la utilización de la ciencia por sobre la religión para comprender el mundo.

Auguste Comte fue la primera persona que hablo de sociología, anteriormente le llamaba física social pero decidió llamarle de otro modo porque sus adversarios también le llamaban física social. El aporte de Comte se relaciona a la utilización de la sociología como una ciencia que tiene por objetivo “producir un conocimiento de la sociedad basado en datos científicos” (P.34) para contribuir al bienestar de la humanidad, prediciendo y controlando el comportamiento humano. Por lo mismo Comte creó varios planes de reconstrucción de la sociedad francesa.

Para Durkheim la sociología debía estudiar los hechos sociales con la misma objetividad que los científicos estudian la naturaleza, es decir “estudiar los hechos sociales como si fueran cosas” (P.34). Para Durkheim la especificidad del trabajo estaba produciendo el cambio de vida y la división del trabajo estaba desplazando a la religión como núcleo de cohesión social (valores y normas comunes). Estos cambios estaban produciendo anomia en algunas personas.

Para Marx no son los cambios de valores ni de normas que producen el cambio social, si no es la influencia económica y las instituciones que se relacionan con la economía (desarrollo del capitalismo) que producen este cambio social esto es lo que llamo Marx la concepción materialista de la historia. Se centro en la lucha entre clases como la determinante de la sociedad dividiéndola entre dominantes (dueños del capital) y dominados (trabajadores).

Gran parte del trabajo de Weber se centro en el desarrollo del capitalismo, estaba influido por Marx pero fue muy crítico en algunas ideas ya que rechazaba la concepción materialista de la historia, creía que el impacto de las ideas y los valores era igualmente significativo como la economía en el cambio social y creía que los conflictos de clases no eran tan relevantes. Sino la influencia de las ideas religiosas cristianas son las que permitieron la aparición del capitalismo, por lo mismo son las ideas y valores culturales que construyen la sociedad.

Foucault ha sido una de las figuras más sobresalientes del siglo XX. En sus obras se ocupó materias similares a las analizas por Weber en sus estudios de la burocracia. Sus trabajos sobre la sexualidad y el yo han sido muy influyentes, especialmente para el feminismo. Para Foucault la sexualidad no siempre ha existido, sino que ha sido creada por los procesos de desarrollo social. Para la sociología el estudio del poder es de gran importancia, Foucault considera que la sexualidad este ligada al poder social y cuestionaba la idea de que un mayor conocimiento conduzca a una mayor libertad, porque lo concebía como una forma de etiquetar a las personas y controlarlas.

Según Habermas las sociedades capitalistas tienden a destruir el orden moral del que dependen. El desarrollo económico es considerado como lo más importante, por esta razón hace que la vida cotidiana no tenga sentido, de esta forma Habermas retoma el concepto de anomia pero de una nueva forma.

CONCEPTOS O TEMAS NO COMPRENDIDOS

Que aspectos de la sociología debemos tomar para realizar un estudio de la sociedad, ¿es posible abordar un estudio tomando elementos de todos los autores o necesariamente hay que enfocarlo en lo propuesto por un solo autor?

Que valores son los producidos por el trabajo o son destruidos por la división del trabajo, ¿es posible compartir normas y valores con la religión? O ¿la religión se puede fortalecer como una opción válida en una sociedad sin valores?

¿Qué elementos destruyen o transforman la cohesión social para Marx o Weber?, ya que para Durkheim eran los valores y las normas compartidas ¿si todos vivimos bajos normas ampliamente conocidas, es posible decir que existe una cohesión social aunque sea de una manera parcial o transitoria?, ya que de otra manera estaríamos siempre en un desorden y una destrucción permanente de los pilares de la sociedad.

Anthony Giddens - Sociología

0 comentarios

¿Qué entendemos por Sociología?

Según Giddens la sociología es el estudio de la vida social humana, de los grupos y de las sociedades. Pero este estudio ya sea en las relaciones personales de los seres humanos o en la forma de actuar de manera grupal, no es sencillo de averiguar ya que el ser humano vive en un mundo en constante cambio, marcado por conflictos, tensiones y divisiones sociales que afectan directa o indirectamente en el comportamiento.

El ejemplo que Giddens utilizaba para explicar como influía la sociedad en nuestro comportamiento social era el del amor. Este explicaba que no todas las personas se enamoran o aun más, expone que el amor romántico como nosotros lo entendemos es relativamente nuevo y en tiempos anteriores este no existía.

Para entender porque las personas se enamoran, hay que ir directamente a las causas de esta, Giddens enumero los siguientes: atracción física y personal, la posibilidad de encontrar una realización personal con la otra persona (matrimonio), etc. Pero en otras épocas como la edad media el matrimonio no era fruto de una relación de amor entre las personas sino, era debido a la necesidad de mantener los bienes o tener los hijos para poder trabajar el campo. Por consiguiente el amor romántico no puede considerar que ha existido en la vida del ser humano siempre, sino que es producto de diversas influencias sociales e históricas.

A través de este ejemplo también Giddens nos explica que para hacer sociología hay que alejarse de los hechos y ver las cosas desde un punto de vista más amplio, para conocer como somos y que somos, de otra manera no vamos a tener la capacidad de preguntarnos el por qué de las cosas.

Wright Mills denominó a esto la imaginación sociológica. La imaginación sociológica es una manera de adquirir conocimientos en donde tenemos que ver, como en el ejemplo anterior, las cosas desde un punto de vista amplio y sin que influyan las circunstancias personales. También nos dice que muchos acontecimientos personales pueden ser asuntos generales como por ejemplo el divorcio, el desempleo, etc.

Como nuestras acciones son el fruto de las influencias históricas, estas también están condicionadas por nuestro entorno social, Giddens a través de dos frases nos explica esta situación: la primera es: “La decisión personal refleja la posición en el contexto social” y la segunda es “El ambiente social del que procedemos tiene mucho que ver con el tipo de decisiones que creemos apropiadas”. Es decir nuestras decisiones personales están condicionadas, queramos o no, por nuestro entorno social ya sea la de nuestra familia, nuestra condición social, el lugar donde estudiamos, etc. Pero como el hombre es un ser autoconsciente e individual es capaz de tomar decisiones que no tengan que tener relación con su contexto social.

La estructura social, según Giddens se refiere a que los hechos de nuestra vida están estructurados o poseen una pauta dentro del contexto social. Es labor de la sociología estudiar la conexión de lo que la sociedad hace de nosotros y lo que nosotros hacemos de la sociedad.

Las personas en la construcción o reconstrucción de su vida social atribuyen a sus acciones significados que pueden tener como consecuencia objetivos diferentes a los deseados. Estas son las consecuencias no deseadas.
Giddens a través del siguiente ejemplo nos quiere explicar de mejor forma lo que es una consecuencia no deseada. Un padre que desea educar a su hijo en las normas, este se le presenta en forma estricta y autoritaria, la consecuencia no deseada de esto puede ser que los hijos se rebelen y se aparten de las normas de comportamiento ortodoxas.

La Sociología según lo que hemos visto debe estudiar muchas cosas ligadas a los comportamientos que son fruto del desarrollo social y que nos crean una estructura social, pero también tiene que estudiar los cambios que va sufriendo la estructura social, aquí se nos muestran dos conceptos que nos explican estos fenómenos el primero es la reproducción social, que consiste en las conductas que las sociedades siguen utilizando a lo largo del tiempo, mientras que el segundo es la transformación social, este se refiere a las conductas que cambian porque las personas así lo deciden, para conseguir la mayoría de las veces una consecuencia deseada.

Principales aportes a la Sociología
El estudio objetivo de la sociedad es un tema reciente, sus orígenes se remontan al siglo XIX, anteriormente los fenómenos sociales eran explicados por la actuación de dioses y espíritus. Con la revolución francesa y la revolución industrial, nace la sociología, debido al cambio profundo en la vida de los europeos. Pero no sólo esto explica el nacimiento de la sociología sino también fue clave la utilización de la ciencia en vez de la religión para comprender el mundo. La labor de la sociología es ayudarnos a comprender nuestro mundo y lo que nos espera en el futuro.

Augusto Comte
Comte fue la primera persona que utilizó el término de sociología, anteriormente este lo llamaba física social, pero como sus adversarios también ocupaban este término decidió utilizar el de sociología.

La sociología para Comte debía ser una ciencia que ayudaría a contribuir al bienestar de la humanidad, para predecir y controlar el comportamiento humano. Comte elaboró ambiciosos planes para la reconstrucción de la sociedad francesa y las sociedades humanas en general.

Emile Durkheim
Para Durkheim la sociología debía estudiar los hechos sociales (estado, economía, religión) con la misma objetividad que los científicos ocupan para la naturaleza, por lo mismo las obras de Comte las consideraba poco científicas ya que eran demasiadas especulativas. El primer principio para Durkheim era “estudia los hechos sociales como si fueran cosas”.

Durkheim hablo mucho de los efectos de la revolución industrial en la división del trabajo, ya que esta especificidad estaba cambiando el estilo de vida de las personas y siendo cada vez más dependientes del resto, ya que necesitaban los bienes y servicios de los otros para ejercer su trabajo, pero aun más, el fondo de la división del trabajo estaba desplazando a la religión como el núcleo de cohesión social.

Otro hecho que observo era lo que él denominó como anomia, la anomia es la sensación de falta de objetivos y desesperación profunda producida por la vida moderna. En uno de sus más famosos estudios Durkheim estudió el suicidio, y concluyó que es producido principalmente por la anomia como resultado de los factores sociales.

Karl Marx
Las ideas de Marx contrastan con las de Comte y Durkheim, aunque también intenta explicar los cambios sociales producidos por la revolución industrial. Marx en sus obras siempre trato de ligar los asuntos económicos con las instituciones sociales.
La teoría de Marx se llamaba la concepción materialista de la historia, a través de esta explica que las principales causas del cambio social no son las ideas o los valores de los seres humanos sino, por el contrario, estaba influenciado por la economía. Por lo mismo expone que “Toda la historia humana hasta el presente es la historia de la lucha de clases” (ricos frente a pobres). Para el las mayores transformaciones están ligadas con el desarrollo del capitalismo.

Los que poseen el capital conformar una clase dominante y el resto conforma una clase trabajadora, que no posee los medios para su supervivencia y deben buscar los empleos entre los que tienen el capital. El capitalismo es un sistema de clases en constante conflicto. Para Marx el capitalismo será reemplazado por una sociedad sin clases, el sistema económico pasará a ser propiedad comunal y se establecerá una sociedad más igualitaria.

Max Weber
Gran parte del trabajo de Weber se centro en el desarrollo del capitalismo, estaba influido por Marx pero fue muy critico en algunas ideas ya que rechazaba la concepción materialista de la historia, creía que el impacto de las ideas y los valores era igualmente significativo como la economía en el cambio social y creía que los conflictos de clases no eran tan relevantes.

Debido a sus estudios de las religiones orientales Weber llegó a la conclusión que hay ciertos aspectos de la doctrina cristiana que permitieron la aparición del capitalismo, por esto Weber consideraba que las ideas y los valores culturales ayudan a construir una sociedad y conforman nuestras acciones individuales.

Según Weber el capitalismo no es más que uno de los muchos factores importantes que constituyen el desarrollo social. La ciencia y la burocracia son factores más importantes que el capitalismo ya que la primera es la que genera la tecnología y lo seguirá haciendo; y la segunda es la única forma de organizar a grupos numerosos de personas. Por lo tanto se seguirá expandiendo el desarrollo económico y político en la sociedad occidental.

Michel Foucault y Jürgen Habermas
Foucault ha sido una de las figuras más sobresalientes del siglo XX. En sus obras se ocupó materias similares a las analizas por Weber en sus estudios de la burocracia. Sus trabajos sobre la sexualidad y el yo han sido muy influyentes, especialmente para el feminismo. Para Foucault la sexualidad no siempre ha existido, sino que ha sido creada por los procesos de desarrollo social.

Para la sociología el estudio del poder es de gran importancia, Foucault considera que la sexualidad este ligada al poder social y cuestionaba la idea de que un mayor conocimiento conduzca a una mayor libertad, porque lo concebía como una forma de etiquetar a las personas y controlarlas.

Según Habermas las sociedades capitalistas tienden a destruir el orden moral del que dependen. El desarrollo económico es considerado como lo más importante, por esta razón hace que la vida cotidiana no tenga sentido, de esta forma Habermas retoma el concepto de anomia pero de una forma novedosa.

La Sociología como ciencia
Es diferente estudiar a los seres humanos que estudiar a la naturaleza; debido principalmente a que los seres humanos no poseen patrones como la naturaleza principalmente por que son seres autoconscientes y toda conducta social para que pueda ser explicada es necesario primero captar el significado que las personas le dan a una conducta.

Pero esto es una ventaja para la sociología, ya que se pueden plantear preguntas a los mismos objetos de estudio, pero la principal dificulta se debe a que las personas que saben que son estudiadas no se compartan normalmente, estos pueden dar una imagen que difiere de sus actitudes habituales.

La sociología nos permite ver el mundo social desde muchos puntos de vista, si comprendemos como viven los otros podremos tener un mejor conocimiento de sus problemas.

La investigación sociológica ofrece una ayuda práctica en la evaluación de los resultados de la política. Ya que podemos estudiar como afectan las políticas en las personas, si estas lograron sus objetivos o simplemente estas fallaron.
La sociología nos ayuda a tener una mayor comprensión de nosotros mismos. Mientras más sepamos acerca de por que actuamos como actuamos, más posible será actuar para influir en nuestro futuro.